
Naturaleza del fin. El fin es un objetivo, una aspiración, un propósito, un meta... Todo esto es, y con nada de esto se identifica plenamente. El fin es un estado individual o social que se pretende alcanzar; el más importante problema en la teoría educativa. La educación es, en última instancia un esfuerzo por conseguir intencionalmente la idea de hombre perfecto. El fin es una meta abstracta, ideal, lejana, sublime, imponderable y estimulante.
Fines, antropogénesis y socialización
El proceso educativo es una antropogénesis (la evolución de una persona hacia la madurez). La antropogénesis tiene dos aspectos: uno es espontáneo, regulado por las leyes naturales del ser humano y el otro es intencional, preconcebido y teleológico, por cunato la eduacción dirige y moldea el proceso educativo.
En una palabra, los fines educativos pueden ser individuales y sociales, pero sin que sea permisible una disociación entre ellos, porque el hombre necesita desarrollar por igual ambos, si no quiere crecer unilateralmente, de manera que renuncie a la armónica perfección, compleja y enriquecida por las dos dimensiones de su ser.
Defiende, como replica , que educación es sinónima de desarrollo natural, que la educación es un proceso sin imagen preestablecida o ideal humno a imitar. El antifinalismo rusoniano contrapone la naturaleza a la sociedad, la espontaneidad a la cultura, lo virgen e inmoldeado a lo artificial. Todo es bueno, cuando sale de las manos del Creador y todo degenera en las manos del hombre.
Los fines educativos en el experimento de J. Dewey
Esta teoría aboga por la necesidad de fines educativos, pero éstos no existen fuera del proceso educativo.
Los "fines son terminaciones de la deliberación y, por lo tanto, puntos cruciales de la actividad" son consecuencias previstas que surgen en el curso de la actividad y se emplean para darle un mayor sentido y dirigir su curso posterior; no son fines de la acción, sino fines de la deliberación y ejes orientadores en acción. Los fines están relacionados con la meta, el objetivo y la aspiración.


